Un pedacito de Devonshire en la Baja Andalucía

Vista de la Catedral de Sevilla desde nuestras instalaciones

Estar situados frente a la Catedral de Sevilla permite tomar el pulso a los ritmos de la ciudad como en ningún otro sitio. Los cambios tan bruscos de las temperaturas en las últimas semanas parecían alimentar la temida profecía “este año la primavera no va a llegar nunca”, sin embargo, no se puede luchar contra lo inevitable. El azahar solo es la punta del iceberg de lo que ha comenzado a moverse bajo nuestras ventanas. Como cada año, los grupos de extranjeros que nos visitan –turistas, estudiantes en viaje de fin de curso, asistentes a congresos, etc.- se mimetizan con los tempos que aquí marcan fechas como la Semana Santa o la Feria. Sin embargo, no todos buscan lo mismo. Sevilla ofrece su cara B a quién sabe buscarla.

Camuflados, entre sombreros de paja, camisetas de gymkhanas turísticas y tarjetas identificativas podemos vislumbrar a un grupo cuyos movimientos denotan una sutil pero significativa diferencia. Y es que cada primavera, desde hace 10 años, David Harvey  y su equipo del Departamento de Geografía  de la Universidad de Exeter visitan Sevilla la última semana de marzo acompañados por unos 40 estudiantes para realizar un “fieldtrip”.Y muchos se preguntarán, ¿pero un “fieldtrip” no es lo mismo que un viaje de estudios? Pues sí y no. Es un viaje de estudios, con tiempo para el ocio y la expansión cultural, pero sobre todo se trata  de un viaje en el que los alumnos tendrán que desarrollar un pequeño proyecto de investigación durante los días que estén en la ciudad.

El tema se torna más interesante si cabe cuando al reunirnos con David Harvey,  Jon Cinnamon y Sarah Dyer, otros de los profesores encargados de dirigir a los estudiantes, nos cuentan que “al mismo tiempo que este viaje está teniendo lugar hay alrededor de otros 120 alumnos que están haciendo lo mismo en Nueva York, Nápoles y Berlín”.Al confirmarme los otros destinos, es inevitable que una pregunta se escape “¿y son los alumnos los que eligen sus destinos? “ Mi sorpresa es mayor cuando me confirman que así es. Y es que en mi cabeza no puedo dejar de comparar Sevillacon ese icono urbano, cosmopolita, multirracial y multicultural del siglo XX que es Nueva York.

Adivinando mi turbación, David se apresura a sacarme de dudas  “aunque no lo creas, Sevilla es uno de los destinos más populares entre nuestros estudiantes. Se trata de una ciudad muy agradable, que por estas fechas tiene una temperatura muy cálida y que por sus dimensiones, para nuestro objetivo, es mucho más manejable. Los alumnos gozan aquí de mucha mayor libertad para realizar su proyecto y eso es algo que también se percibe en sus resultados”. En definitiva, en Sevilla no sólo descubren sino que se dejan “descubrir”.

Estudiantes de la Universidad de Exeter en el Parque de María Luisa

Entre los temas de estudio no pueden faltar algunos relacionados con aspectos típicos de la cultura andaluza (Flamenco and Spanish folk arts o Sherry wineproduction and tourism); nuestra historia, tanto reciente (The Civil War and Spanish culture ), como centenaria(Spain’s imperial legacy in Seville) y los elementos geográficos que esta ha dejado diseminados aquí y allá(Iconography of palaces and gardens, Landscapes of power in theMoorishcity). Pero Sevilla es también emblema de la movilidad sostenible, como así lo confirmaba no hace mucho el diario británico The Guardian  y por eso en este viaje de curiosos no podían faltar temas relacionados íntimamente con la gestión urbana (Managing heritage environments, Managing marginal and arid environments, Religious and cultural tourism in Spain, Urban regeneration and Expo ’92) y la sostenibilidad (Sustainable planning in Seville, Sustainability in the compact city).

Siempre digo que mi trabajo como profesora de español para extranjeros es muy motivador porque me permite viajar cada día a muchos lugares gracias a las historias de mis alumnos. Por eso me hace gracia cuando al preguntarle a Harvey sobre cuáles son los aspectos que más les llaman la atención a sus alumnos de la ciudad me responda risueño: “el uso que hacéis del espacio urbano”. ¿Las plazas? Le pregunto yo. “No, la presencia de niños pequeños en la calle hasta bastante tarde, eso no es nada habitual en Inglaterra y nuestros alumnos alucinan”. Hoy veo las terrazas del barrio repletas de familias con otros ojos, los de la curiosidad de un extranjero que no deja de serlo aunque esté en su propia casa.

Maru Sánchez

 

A little bit of Devonshire in Andalusia.

Standing in front of the Cathedral in Seville, you have the opportunity to truly feel the city vibes unlike any other place. Recent temperature changes have triggered what people from Seville fear most; a spring that never comes. However, you can’t fight against the inevitable. Orange trees have blossomed, leaving the streets filled with its unique scent – a smell many associate only with Seville. Like every year, thousands of tourists (students, national and international visitors, congress and fair attendees, etc.) flock the streets to soak up everything the city has to offer. Many come to make the most of ´Semana Santa´and ´La Feria´ but not everyone comes looking for the same thing. Seville´s flip side is only available to those who know where to find it.

Among the masses of people wearing straw hats, sport jerseys and identification cards we can just about make out a group that stands out in the crowd. A team from the Geography department of Exeter University lead by professor David Harvey has been visiting Seville every Spring for the last ten years accompanied by 40 students for a field trip. Many of you will ask, isn’t a field trip the same as a study trip? Well, yes and no. It’s a study trip in which the students have to do a research project while they enjoy the charms of the city.

This project seemed even more interesting after meeting David, Jon Cinnamon and Sarah Dyer; a couple of the teachers in charge of looking after the students. They told us that “while we’re here, in Seville, there are 120 other students on field trips in cities like New York, Naples and Berlin”. As I compare Seville with the iconic, multicultural and cosmopolitan metropolis that is New York, I couldn’t help myself but ask: “Do the students choose the destinations?” To my surprise, they then confirmed that indeed this was the case. Viewing my astonishment he clarifies “believe it or not, Seville is one of the most popular destinations among our students. It’s a nice city with warm weather and the perfect size for what we need. They enjoy more freedom here than they could at other locations and that is something that can be appreciated in their projects.” In this sense in Seville not only do they discover, but they are ‘discovered’ by the city itself.

Among some of the themes studied during their stay some essential ones are related to Andalusian culture such as flamenco, Spanish folk arts, sherry wine production and tourism. In addition, there are topics referring to our recent and ancient history, but that’s not all, they even study aspects of the city’s geography such as palaces, gardens and landscapes of power in the Moorish city. Seville is also a model of sustainability, making a few subjects available to choose from related to urban management and sustainability (managing heritage, marginal or arid environments, religious and cultural tourism in Spain, Urban regeneration, the Expo ’92, sustainable planning in Seville and finally sustainability in a compact city).

I always say that working as a teacher of Spanish as a foreign language is very motivating because I can travel every day thanks to the stories my students tell me. That´s why it makes me laugh when after asking professor Harvey which elements of the city stand out the most to his students he responds with a smile: “Your usage of public space”. The squares? I ask. “No, the fact that kids stay out quite late here, that’s not normal in England and our students are amazed by it”. Today, on my way back home after a long journey I look at terraces full of families from another perspective, like a foreigner in my very own home.

 

 

2 respuestas a «Un pedacito de Devonshire en la Baja Andalucía»

    1. Hola Ana. La verdad es que sí, nosotros consideramos que la práctica y la investigación sobre el terreno debería ser obligatoria en todos los estudios, algo que aplicamos día a día con la enseñanza de idiomas. Muchas gracias por tu comentario 😉

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